Receta de temporada: castañas asadas

Esta semana en el DQP traemos una nueva receta de temporada, las castañas asadas!

Si queremos hacer las castañas en casa y no tenemos a mano una chimenea o barbacoa para hacerlas brasas y así poder seguir el método tradicional, es decir, asadas a base de fuego y brasas, hay otras alternativas que dan un resultado muy bueno. Así pues, vamos a aprender a hacerlas en cocina de gas, en cocina con vitrocerámica o inducción, al horno y al microondas.

Receta1: Castañas hechas en cocina de gas

Si tenemos en casa unos fogones de gas sólo necesitaremos comprar una sartén castañera especial con el fondo agujereado y tener un buen puñado de castañas.

Preparar las castañas es muy fácil:

1. Las lavamos, secamos y les hacemos el clásico corte, suficientemente hondo como para traspasar las dos pieles y que luego sea más fácil pelarlas.

2. Las ponemos en la sartén castañera sin tapar y a fuego fuerte hasta que veamos que van haciéndose.

3. Le damos un meneo de vez en cuando para que se vayan girando y haciendo por todas partes.

4. Lo más adecuado es que no queden chamuscadas pero tampoco crudas y duras por dentro. Dependerá del tamaño de la castaña, pero aproximadamente en unos 20 o 30 minutos a fuego medio seguramente estarán.

5. Cuando estén se envuelven en un paño limpio para que se mantengan calientes, pues en caliente se pelan mucho más fácilmente.

Receta 2: Castañas hechas en cocina de vitrocerámica o inducción

En este caso, el procedimiento es el mismo. Lo que cambia es la sartén. Si no tenemos cocina de gas, hay que descartar la sartén castañera especial porque no funcionará bien con vitrocerámica o inducción. Para las vitros debemos usar una sartén convencional. Lo ideal es que sea una sartén vieja, ya que es posible que acabe un poco quemada.

Así pues:

1. Las lavamos, secamos y les hacemos el corte.

2. Echamos en la sartén unas gotas de aceite.

3. Echamos las castañas en la sartén y las vamos haciendo a fuego medio y con la sartén tapada con una tapa, hasta que queden bien hechas. Es importante darle un meneo de vez en cuando para que se vayan girando y haciendo por todas partes.

4. Cuando estén se envuelven en un paño limpio para que se mantengan calientes.

Receta 3: Castañas hechas al horno

Ésta es posiblemente la opción más cómoda y productiva, porque podemos poner muchas a la vez en la bandeja. El resultado es bueno, aunque evidentemente no tendrá ese toque de fuego directo y brasas que les dan un toque tostado a las cascaras y un punto ahumado.

Para hacerlas es muy fácil. Una vez lavadas, secadas, y con corte, las colocamos directamente sobre la bandeja o sobre un papel de horno. El horno ha de estar precalentado al máximo que nos dé, por ejemplo a 200 o 250 grados. Cuando hayan pasado 10 minutos observamos cómo están las castañas y les damos la vuelta durante otros 10 minutos.

Truco para evitar que queden muy secas

Una vez están echas, se les puede dar un toque de sal, para darles esa textura y sabor de fruto seco.

Por otro lado, si nos quedan demasiado secas en el horno, un truco es tenerlas unos minutos en remojo en agua caliente antes de hornearlas. El truco consiste en dejar las castañas, una vez limpias y dado el corte de rigor, en remojo durante unas horas con agua y sal (la sal es opcional). Cuando se vayan a asar se secan ligeramente y se meten en el horno precalentado a la temperatura máxima que este alcance. Se hornean 10 minutos, se les da la vuelta y se hornean durante 10 minutos más. De esta manera quedarán más jugosas.

Receta 4: Castañas hechas al Microondas

En el microondas las castañas, más que asarse, se cuecen. Pero puede ser un buen método para tener castañas rápidamente o si las necesitamos como ingrediente para otra receta.

Cabe tener en cuenta, según varias recetas, que asar castañas en el microondas puede dar provocar algún problema con el vapor que sueltan al cocinarse, estropeando el microondas. Así que mejor ir con cuidado y no dejarlas sin atender.

Para hacerlas en microondas seguimos el mismo proceso que los anteriores métodos. Las lavamos, las secamos (en este caso no demasiado, para que queden un poco húmedas, así se secarán menos al hacerse) y les hacemos el corte de rigor. Seguidamente las colocamos en un recipiente apto para microondas, lo tapamos y las dejamos unos 2 minutos a 800W. Los dos minutos son orientativos, ya que dependerá de la cantidad de castañas (entre 10 y 12 por tanda) y del tamaño. Si es necesario, se le puede añadir un minuto y medio más.

Si ves que quedan muy secas, hay otro método para hacerlas al microondas. El truco es cocerlas primero. Para ello se lavan, se secan, se les da el famoso corte, se ponen en un bol apto para microondas y se cubren con agua.

Se cocinan durante diez o doce minutos a 800 – 900 watios de potencia. Pasado este tiempo se sacan del agua con cuidado de no quemarnos, se colocan en un plato y se calientan de nuevo durante 30 segundos a potencia máxima para que queden más secas por fuera.

Importante. En este caso más que nunca es importante pelarlas bien calientes porque si no luego nos darán muchos problemas. Además, se han de comer recién hechas ya que de lo contrario, se quedarán duras como piedras.

¡A disfrutar de unas buenas castañas!

Fuentes:

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