¿Qué tipos de sueños existen?

Esta semana seguimos descubriendo más sobre los sueños.

¿Qué tipos de sueños existen? 

Como ya explicamos en el pasado programa cada persona es un mundo diferente; cada uno de nosotros tenemos nuestras propias circunstancias y nuestra vida, lo que hace que los sueños no sean fáciles de interpretar, ya que depende de la vivencia de cada uno de nosotros. 

Aun así, la ciencia ha demostrado que existen ciertos sueños recurrentes, como que nos persiguen, nos atacan o nos caemos al vacío, así como las experiencias escolares, sentirse inmóvil o sentir vergüenza por estar desnudo en público. Al menos así lo aseguran los científicos de la Universidad de Lausana, Suiza, uno de los centros de investigación más avanzados del mundo y que han tratado el tema de los sueños. 

Antes de descubrir qué tipos de sueños existen, tenemos que entender por qué existen. La ciencia explica que la finalidad de los sueños es organizar la información que hemos recibido durante el día en nuestro inconsciente. Además, estos sueños y sus emociones también influyen en nuestro comportamiento una vez despiertos. 

Los expertos distinguen los siguientes tipos de sueños. 

  1. Sueños que predicen el futuro (pre-cognitivos o premonitorios)

Los sueños premonitorios son aquellos que en los que suponemos cómo será el futuro (parece que nos anticipemos al futuro). Estos sueños reflejan nuestras ilusiones, así como también nuestros temores. Se tiende a pensar que estos sueños se basarían en situaciones que se pueden producir en un periodo de tiempo medio. Por lo tanto, son aquellos en los que vemos una situación que después sucede o recibimos una noticia que después se confirma una vez despiertos. 

Muchas personas experimentan estos sueños con mucho dramatismo, ya que la mayoría de las veces la información llega en forma de pesadilla, con alto impacto emocional. No se ha podido demostrar que estos sueños se cumplan, lo que pueda suceder es fruto de la coincidencia. 

  1. Sueños de visita

Son sueños en los que vemos o interactuamos con personas ya fallecidas. Estos “encuentros” suelen estar rodeados de una sensación de paz, como si esa persona hubiera venido a comunicarnos que se encuentra bien. Suelen sentirse como una “despedida” o como si aquella persona ya fallecida nos diera un “mensaje”.  

Las personas que experimentan este tipo de sueños suelen despertarse con una sensación de alivio y revelación de una profunda certeza de la vida después de la muerte. Otras veces, la sensación puede ser de alerta por una advertencia. 

  1. Sueños lúcidos o emocionales

Los sueños lúcidos son aquellos sueños en los que existe una conciencia por parte del soñante de lo que está sucediendo, es decir, sueños en los que nos damos cuenta de que estamos soñando y hasta sentimos que hacemos cosas de la vida cotidiana. Cuando tenemos un sueño lúcido lo que queremos es poder controlar nuestros sueños y tomar decisiones en ellos. Por ello, existe un símil entre los sueños lúcidos y el día a día en el que nosotros decidimos qué sucede y qué no. 

Lo que pasa en estos sueños, es que nuestro cerebro se anticipa a la acción que hemos planeado. 

Tener sueños lúcidos es una capacidad natural que todos poseemos. En la antigüedad, se utilizaban para la sanación. Es posible entrenarse para experimentar sueños lúcidos y de esa manera utilizarlos para hacer cambios en nuestras actitudes o descubrir soluciones para nuestros problemas. 

Por otro lado, tal y como explican en https://escueladeatencion.com/tipos-de-suenos podemos encontrar varios grados de lucidez y conciencia en nuestros sueños: 

  • Sueño inconsciente: es aquel en el que no tenemos conciencia de estar soñando. Suelen aparecer cosas inverosímiles o incoherentes y las aceptamos como algo perfectamente natural sin cuestionar nada al respecto. Son los sueños normales. 
  • Sueño semilúcido: cuando debido a algún detalle tenemos conciencia de estar dentro de un sueño, pero después de algunos momentos volvemos a perder esa conciencia y el sueño continua de la forma acostumbrada, sin conciencia. 
  • Sueños lúcidos: aquel en el que, a partir de cobrar conciencia del hecho de estar soñando, podemos mantener esa lucidez durante todo el resto del sueño, pudiendo ejercer distintos grados de control sobre el escenario onírico y los personajes. 
  • Sueño astral: cuando la conciencia de la persona está fuera del cuerpo físico y no puede moverlo a menos que haga un esfuerzo y regrese dentro de él. Este tipo de sueño suele darse momentos antes de despertar, de tal forma que la persona cree que ya está despierta hasta que algo le hace ver que no es así. En ocasiones, se llega a experimentar cierto grado de angustia porque el soñador no puede situarse de forma inmediata dentro del cuerpo físico para despertar em la realidad material, pero después de algunos intentos eventualmente termina volviendo a él y despertando. 
  • Viaje astral: aquel en el que la conciencia se sitúa intencionalmente fuera del cuerpo, puede observar el cuerpo desde arriba y puede moverse libremente por el entorno, aunque no puede afectarlo. 
  1. Sueños compartidos o conectados

En estos sueños dos personas sueñan lo mismo o aparecen aspectos similares en los sueños de ambas, por ejemplo, detalles del lugar o los sucesos del sueño.  

Son poco frecuentes, pero se producen. Hay que estar atentos. Para descubrir que hemos tenido uno de estos es necesario que adoptemos la costumbre de contarle nuestros sueños a las personas que aparecen en ellos. Es sorprendente encontrarse con estos casos porque nos muestran cuánta conexión tenemos con los demás, más allá de las distancias. 

  1. Sueños anidados o del falso despertar

Los sueños anidados se producen cuando soñamos que nos levantamos, pero seguimos en el sueño. Por este motivo, estos sueños también son conocidos como sueños de falso despertar. 

Tiene cierta relación con los sueños lúcidos, pero no son lo mismo. En este tipo de sueño nos parece que estamos despiertos y hacemos las actividades que hemos planeado para levantarnos, cuando de repente nos damos cuenta de que en realidad no estamos despiertos. Es una trampa de nuestro cerebro que finge que ya nos hemos levantado, para “dormir un ratito más”. A veces pueden suceder varios en una misma noche. Si en lugar de despertar vuelves a soñar, entonces has experimentado un sueño anidado.  

  1. Sueño prodrómico

En estos sueños, la persona recibe información acerca de una enfermedad que está padeciendo, pero de la que no ha manifestado síntomas. 

El cuerpo, con gran sabiduría, envía señales de la enfermedad cuando estamos despiertos; pero a veces, en la locura de la vida actual, no estamos tan atentos como para detectarlas. Entonces, la información se filtra al mundo del sueño. Muchas personas han descubierto una enfermedad de este modo y existen varias investigaciones muy serias al respecto, ya que mediante este tipo de sueños sería posible detectar rápidamente aquellas que requieren tratamiento temprano. 

  1. Sueño numinoso (simbólicos o espirituales)

Los sueños espirituales como su nombre indica son aquellos que están dotado de un fuerte significado espiritual, que puede ser muy variado, ya que pueden aparecer personajes como los guías espirituales o personajes de los que preconcebimos ideas. Por lo tanto, son los sueños en donde contactamos con figuras espirituales, guías o seres de luz. La persona que sueña recibe consuelo, mensajes o incluso orientación concreta para la vida cotidiana. 

Se percibe en seguida que estos no son sueños “ordinarios” sino que existe en ellos una energía especial. Vale la pena, después de un sueño de estos, meditar sobre el mensaje recibido. Muchas veces suceden grandes revelaciones en ellos. En estos sueños también se observan cualidades de nuestra personalidad o la de personas de nuestro entorno. 

  1. Sueños “Eureka”

Son sueños en donde se descubre la solución a un problema. Es un clásico de los investigadores de este tema el famoso sueño del científico Von Kekulé, a través del cual resolvió un problema de química que lo estaba volviendo loco. 

No fue el único. El creador del helicóptero, el de la máquina de coser y cientos de inventores y artistas (entre ellos John Lennon, con su tema “Imagine”), afirman haber traído de un sueño sus mejores creaciones. 

Los sueños no solo son las maquinaciones nocturnas de nuestro subconsciente. También constituyen un campo enorme de información y experiencia que nos permite explorar la realidad y transformarnos a nosotros. 

  1. Sueños diurnos

En los sueños diurnos contemplamos aquellas ideas, imaginaciones o sueños propiamente dichos que suceden estando despiertos y cuya duración es muy breve, tanto que parece instantánea. 

  1. Pesadillas

Las pesadillas son los sueños más desagradables de todos y eso nadie lo duda. Son sueños inquietantes que nos dejan con mal sabor de boca, sueños en los que incluso nos despertamos de golpe por las sensaciones que experimentamos en ellos. 

¡Nos leemos!

 

Fuentes consultadas:

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