Animales más exóticos del mundo: el tapir

Esta semana en el DQP vamos a descubrir al primero de los animales exóticos que vamos a ir haciendo mención en el programa, el TAPIR.

¿Qué animales son considerados exóticos?

Según la RAE, los animales exóticos son aquellos que “proceden de un país o cultura lejanos y desconocidos”. Aquí encontramos una gran cantidad de especies que van desde las aves, los insectos, los anfibios, los mamíferos, los reptiles o los peces, entre muchos otras.

Hablamos de especies o subespecies poco conocidas, que se encuentran fuera de su hábitat natural y que destacan por tener unas particularidades distintas a las de otros animales.

En general, los animales exóticos presentan las siguientes características:

  • Son especies que se consideran como animales raros.
  • La gran mayoría de ellos están en peligro de extinción.
  • Estos animales se han introducido en una región diferente a la que pertenecen.
  • Son endémicos, es decir, se localizan en un lugar determinado.

El Tapir malayo y Tapir amazónico

El tapir es un mamífero herbívoro de grandes dimensiones de carácter dócil, tranquilo y con trompa versátil. Se encuentra en peligro de extinción como consecuencia de la caza, su escasa reproducción y la destrucción de su ecosistema. Es un animal exótico que se encuentra en territorios selváticos húmedos, como en las zonas boscosas de América Central, de Sud-América y del sudeste de Asia. El tapir es el único espécimen actual de la familia, que incluye otras nueve variedades extintas. Su longevidad oscila entre los 25 y los 30 años.

La principal característica del tapir es su alargado hocico en forma de pequeña trompa, que usa principalmente para arrancar las hojas, hierbas y raíces que constituyen su alimento. Esta trompa resulta especialmente útil para recolectar plantas acuáticas en los pantanos donde suele pasar buena parte del día. También le sirve para tomar agua y, cuando son machos, para enfrentarse a sus rivales en la época de apareamiento.

El cuerpo es compacto y la cabeza y cuello robustos, con el fin de facilitarles mejor el paso a través del denso follaje tropical. El pelaje suele ser muy corto y oscuro, aunque las crías presentan un pelaje pardo con manchas crípticas, similares a las de los jabatos jóvenes, que se difuminan con la edad.

Tiene un cuerpo similar al de los cerdos y tiene un tamaño mediano; miden entre 1.50 y 2.50 metros de longitud y entre 70 centímetros y un metro de altura. Su peso oscila entre los 110 y 300 kilos. Para que os hagáis una idea, vendría a ser como la dimensiones de un frigorífico combi de los medianos-grandes. Sus ojos tienen forma ovalada y poseen escaso movimiento, por lo que deben girar la cabeza para cambiar el ángulo de visión. Su cola es muy corta, midiendo de media tan solo unos 10 centímetros de longitud. Sus patas anteriores presentan cuatro dedos, pero solo apoyan tres. Sus patas posteriores tienen tres dedos.

Las dos variedades principales son el tapir amazónico y el tapir malayo.

Tapir amazónico (Foto: Zoo Barcelona)

El tapir amazónico (Tapirus terrestris) vive en las selvas lluviosas y en los bosques húmedos de buena parte de América del Sur. De hábitos solitarios y actividad principalmente nocturna, es un excelente nadador que pasa mucho tiempo en el agua. Es un ramoneador que se alimenta de hierba, vegetación acuática, hojas, brotes tiernos y fruta. A diferencia de los adultos, de coloración marrón uniforme, las crías tienen manchas y rayas blancas que les ayudan a camuflarse entre la vegetación.

De día descansan entre la densa vegetación, especialmente entre los pantanos. Sus huellas son frecuentes en el bosque, son tímidos, silenciosos y raramente se los ve. En peligro corren al agua, se sumergen y nadan debajo la superficie.

A estos animales gustan de lamer la sal de las colpas. La hembra pare una camada al año, con una cría por camada. El peso de un adulto oscila entre los 180 y los 300 kg y puede llegar a medir más de 118 cm, mientras que un tapir recién nacido pesa entre 3 y 6 kilos.

Tapir malayo (Foto: Wikipedia)

El tapir malayo (Tapirus indicus) es el único representante de la familia de los tapires en el continente asiático. Sus poblaciones a día de hoy solo resisten en las selvas de Sumatra y la península Malaka hasta el sureste de Birmania.

Presenta una coloración diferente a la de los otros miembros de la familia Tapiridae, con una distribución del color blanco y negro similar a la de un panda gigante. Cuando crecen, estas franjas en el lomo del animal se van uniendo entre sí, dando lugar a la zona central blanca que tienen los adultos, mientras que las partes delanteras y las patas traseras se oscurecen hasta quedar negras.

Fuentes consultadas (texto y fotos):

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